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Los riesgos y oportunidades del entorno económico actual


Hoy se publicaron los datos de la economía nacional al 2o trimestre de este año. Hay noticias buenas y malas al entrar al detalle de dichos resultados.

Es una buena señal que la economía no se haya desacelerado a los niveles que algunos escenarios planteaban a inicios de este año. Dependiendo del indicador seleccionado (PIB con cifras originales o con cifras desestacionalizadas) y de los puntos de medición usados (comparado con el mismo trimestre del año anterior o con el trimestre inmediato anterior), los resultados varían entre un crecimiento anual de 1.8% a uno de 3%. Para evitar esa variedad de resultados que genera confusión, la medición que nosotros usamos es la misma que usan las autoridades de Estados Unidos para medir su dinámica económica, que consiste en tomar con cifras desestacionalizadas el cambio del trimestre más reciente respecto al anterior y anualizar el resultado. Acorde a este cálculo, la economía está creciendo a un ritmo de 2.3%, el mismo nivel que el año pasado. La mayor parte de pronósticos al momento, tanto de fuentes nacionales como internacionales, se encuentran en el orden del 2% o ligeramente menores, por lo que los resultados recientes son bastante favorables (como consecuencia, no será raro ver una serie de ajustes a la alza en las nuevas publicaciones de pronósticos).

Sin embargo, hay 2 temas a cuidar dentro de estos resultados: el primero es que, bajo esta mecánica de medición, se identifica una tendencia de desaceleración, como se muestra en la siguiente gráfica:

Elaborado con cifras del INEGI

Por lo tanto, la buena dinámica actual pareciera más efecto de inercias pasadas que de aceleraciones propias, lo que puede representar riesgos para el segundo semestre.

El otro aspecto a cuidar es la gran diversidad de resultados entre los diversos sectores económicos. Hay 5 sectores que tuvieron una contracción en el 2o trimestre respecto al primero: el sector primario, servicios diversos, minería, construcción y manufacturas; en otras palabras, casi todo el sector secundario y el primario muestran tendencias desfavorables al cerrar el primer semestre, por lo que el crecimiento general está impulsado por la mayoría del sector terciario, dentro del que lidera el subsector de Servicios de alojamiento temporal y preparación de alimentos y bebidas, sector claramente ligado al turismo.

Dentro de este contexto de desaceleración y heterogeneidad en el desempeño económico por sector arrancamos el segundo semestre del año, un semestre que seguirá rodeado de incertidumbres nacionales (políticas, inseguridad) e internacionales (entre otros, la renegociación del TLC), por lo que no recomendamos descartar todavía aquellas proyecciones que estiman un crecimiento menor en este año comparado con el 2016.


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